Sergio Camuffo - El (primer) relanzamiento de Lancia

Scigulin

Quousque tandem abutere, Fiat, patientia nostra?
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En la Fiat de la posguerra el hombre que llevaba las riendas era Vittorio Valletta. Comentaba sobre él un famoso periodista: “Dicen que en Italia no hay programación. No es verdad: la hay, pero la hace el profesor Valletta”.

Corrían los primeros años ’50 y esa Fiat guiada por Valletta contrató a un joven ingeniero que acababa de terminar su servicio militar. Allí empezó y terminó su carrera ya que en toda su vida sólo trabajaría para Fiat: una muestra de confianza mutua entre empleador y empleado.

Tras superar un periodo de prueba de seis meses como simple operario, poco después fue enviado al Centro de Proyecto y Desarrollo de Vehículos que Fiat tenía en Heilbronn, en Alemania.

Esa unidad constituía para los jóvenes ingenieros de Fiat una excelente ocasión para completar sus conocimientos en materia de proyectos, adquirir experiencia y demostrar su capacidad, madurez y eficiencia como jefes. Los temas de estudio y de trabajo estaban asignados directamente por Dante Giacosa.

Con el tiempo ese joven ingeniero participaría exitosamente en varios proyectos, como el desarrollo de los bastidores del Fiat Dino y del Fiat 130 y hacia finales de los años ’60 se había labrado una excelente reputación tanto profesional como humana.

Según Gianni Tonti, Director Técnico del Departamento de Competición de Lancia en esa época, «Demostró en seguida ser un excelente organizador y coordinador así como una persona muy educada y amable. Tuve ocasión de colaborar con él cuando nació la Stratos: en la primera reunión para definir sus características me dijo con extrema modestia que no tenía ninguna experiencia en vehículos deportivos y que contaba conmigo para identificar los objetivos y las características. Siempre he tenido una excelente relación con él y lo definiría como “un señor”».

Persona cordial y accesible, siempre dispuesta a escuchar y ayudar a sus subordinados (a diferencia de otros directivos incluso de menor rango) dejó buen sabor de boca entre quienes le conocieron como ingeniero y como persona.

Era Sergio Camuffo.





Saludos :cool:
 

rasmien

Alfista Consagrado
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Gracias, gracias, gracias. Es un placer disfrutar de la historia de la industria italiana del. automóvil de fuentes tan autorizadas. Desde que leí la biografía de Dante Giacosa, y después con las estrevistas de este youtuber italiano (edit: Davide Cironi) a Gandini, Dallara, tantos otros... estoy cada vez más interesado.
Lo dicho, una deslumbrante sorpresa. Un abrazo.
 
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sass

Alfista Veterano
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Pues ya veremos a ver cómo andan de precios porque como siga la misma política que Alfa van a vender...
 

Scigulin

Quousque tandem abutere, Fiat, patientia nostra?
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Me alegro de que guste... :likeit:

Camuffo forma parte de esos nombres legendarios de la industria italiana (digamos Jano, Giacosa, Lampredi, Busso, Colombo, Satta-Puliga, Merosi... y otros que me dejo en el tintero), nombres que hoy se echan tanto de menos... :cry:


Saludos :cool:
 

Balilla

Alfa Romeo Super 2.0T
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El eje Milán-Turín, entre 1950 y 1970, era un hervidero de ingenieros dignos del Renacimiento.

Y, además, los carroceros, que envolvían casi siempre magníficamente aquellos estupendos motores, desde los modestos Tipo100 de Fiat a los más sofisticados, casi obras de orfebre, V12 de Ferrari.
 
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